Sinopsis

 

 La pequeña Almendrita, mágicamente nacida de una flor, desea conocer el mundo  y a veces los deseos se cumplen… a pesar nuestro. Mientras Almendrita duerme plácidamente en el regazo de mamá cojín, un sapo de gelatina se la lleva al río. Así es como Almendrita, buscando el camino de regreso a casa, va conociendo el mundo a través de singulares personajes que le ayudan a confiar en sí misma y a valorarse tal y como es; Pequeña, como una almendra.

Rescatamos esta antigua historia de Andersen, desgranando los perennes arquetipos del cuento original, para contarla “de nuevo” a través de la danza, el teatro de objetos y la magia del espacio escénico.

 

Características didácticas

 

    Desde que nacemos, las personas que están a nuestro alrededor nos van atribuyendo una serie de definiciones, etiquetas o roles ( guapa, listo, torpe, creativa, valiente…). Estos adjetivos quedan registrados en los niños y niñas, probablemente para el resto de su vida.

En esta historia, Almendrita emprende un viaje que le ayudará a conocerse un poco más, a confiar en sí misma y a tomar sus propias decisiones.

 

Almendrita… la pequeña, es un espectáculo completo, en él tienen presencia la danza, el teatro y la manipulación de objetos sencillos y cercanos que se transforman en seres especiales, de este modo un trozo de tela es una muñeca, una bolsa con gelatina es un sapo o un saco de garbanzos un topo… Lo que nos interesa es que el imaginario de los niños “complete”, o dé una forma más concisa a los seres que va conociendo.